Hace un mes y medio leí "El otro lado" de Consiglio después de ver una reseña de Saítta en adn cultura. Ahí decía cosas como que el libro empezaba dos veces, primero con pequeñas historias de pequeños hombres, con una primera persona bastante marcada y la segunda parte relatos más largos donde Consiglio "suelta la mano". Ciertamente la segunda parte del libro parece casi justificar la lectura de esos primeros textos un poco sucios en sus historias y limpios en su fraseo. En la parte llamada "La verdad de los otros" la mirada se torna extraña, el silencio o lo no dicho invade los textos, cierto misterio infiltra tanto a las historias como a la frase que parece hamacarse.
Saítta dice que los textos de la segunda parte pueden ser leídos como variaciones de una frase dicha al principio: "Recordé un dicho de mi madre en el que se confundía enfermedad con violencia". Ambas partes del libro son casí como dos lados de un cassette. Lado A y lado B. En el A los clásicos, los textos que parecen inscribirse en una huella trabajada por los narradores del realismo sucio. En el lado B, como todos lados B, se inscriben las rarezas, algunos experimentos. El libro de Consiglio, una cassette entero.
Friday, December 25, 2009
Lado A y lado B
Monday, December 14, 2009
Friday, November 20, 2009
Escritura y anécdota

Una escritura que es aun mejor que la novela. El modo de escribir, de activar ideas, de precisar detalles, de exponer paisajes supera la anécdota que cuenta la novela. Esto no quiere decir que la novela, la historia en sí misma, no sea sustanciosa. Por el contrario la escritura y el estilo de O. Coelho justifican su presencia y dejan en un segundo plano al tema al cual se refieren. Este distanciamiento de planos practicamente indivisbles hace de la novela algo mucho más poroso, algo que se puede leer en distintas capas.
Y acá el mismo Coelho cuenta su novela.
Friday, November 06, 2009
Escritura interior

Leí Cuestiones Interiores de Mempo Giardinelli. Un texto que funciona como una medicina que se aplica por dosis breves. La novela dividiva en capítulos muy cortos es ágil y dinámica, no por eso se lee rápido porque su escritura impone una atención más bien cercana a la poesía. Una novela breve y oral que mezcla discursos de distintas voces sin anuncio alguno, en la misma oración puede hablar el protagonista, llamado Juan, y su abogado y el narrador. Un registro saeriano en las comas, en el trabajo con la frase larga. Una novela muy hablada para adentro, muy pensada en voz alta, por sobre todo un texto suelto y liberado. Finalmente, un texto que parece ser la versión vernñacula de El extranjero de Camus.
Una novela menor

Leí La habitación cerrada de Paul Auster. Un texto menor. Un poco de intriga aquí, otro poco de realismo sucio allá. Reflexiones sin mayor grado de profundidad sobre la escritura y una obra literaria a la que no se accede como uno de los principales personajes. Apuesta a personajes fuertes. Algunos relatos incluidos que más que contribuir al sentido dilatan el texto hacia un final menos explosivo de lo que la novela insinua. Unas primeras páginas muy buenas que son lo mejor de la novela y luego quizás por tener que explicar algunas cosas se diluye el efecto.
Friday, October 16, 2009
Sexo, Dinero y Política

En otro orden de cosas aparecen los grande temas que trabaja Fogwill. sexo, dinero y política. La novela estructurada en doce capítulos dada uno correspondiente a los años que van desde 1971 hasta 1982 trabajan la transformación, paulatina e inexorable, de un hombre que en las primeras páginas piensa en el retorno de Perón para luego ser un funcionario de lo que llama "contrarevolución". La novela es mejor idea que texto. Esa especie de mutación, de adaptación casi imperceptible por parte del personaje, lo convierte no sólo en otro sino también deja al descubierto el carácter pasivo y versátil del personaje para ser moldeado por la historia. La novela queda condensa en la siguiente frase: "siempre puede aparecer un plan capaz de cambiar el valor de cualquier cosa, incluyendo en de las personas". El final del texto es la parte más intensa en tanto se concreta la lucidez del narrador para cerrar la novela. Fogwill narra escenas de sexo y narra, lo que aun es más interesante, escenas de sexo imaginadas por el personaje. Fogwill habla de dinero, saca cuenta, convierte plata de una moneda a otra; el dinero es una dimensión constitutiva. Fogwill habla de política, mentira. Fogwill expone a sus personajes a cierta luz, a cierta pantalla histórica, que muestra lados que nunca se terminan de pronunciar. La politíca es más un terreno que un tema o se podría decir que Fogwill diluye el peso de un tema que puede polarizar la novela haciendolo el territorio y campo sobre el cual exponer a los personajes. Es raro el intento por escribir en pasado sobre la etapa 71/82 con rasgos de aquella actualidad. Si bien el texto nunca pretende situar los hechos en el presente si insiste una y otra vez con marcas de aquella actualidad. No es una novela que hable tanto del pasado como una novela que ubica al lector bajo las coordenadas ya vencidas de ese tiempo.
Thursday, October 08, 2009
Felisberto

Eterna Cadencia ha editado una selección importante de cuentos de Felisberto Hernández, acompañada por un pólogo de Elvio Gandolfo. Pareciera haber una relación, por otra parte bastante arbitraria, en la que libro y texto pueden encontrarse. Es decir, el objeto libro en tanto intervención digamos cultural y el objeto texto en tanto trabajo sobre el sentido. El libro viene a rescatar, a juntar, a precisamente reunir, aquello que faltaba y que no podía ser olvidar. Y ahí es el punto de contacto con los cuentos que están de algún modo definidos por la insistencia del recuerdo. Por las disgresiones del recuerdo, por materiales que aparecen ante el narrador sin saber muy bien por qué es que aparecen pero que no puede evitar. El libro reune y rescata cuentos que no debieran ser olvidados, justamente aquello que los textos no logran por insistencia de los recuerdos.
Monday, September 21, 2009
La vivienda del trabajador
El libro de Daniel G. Helder es un objeto raro, mezcla de ensayo con descripción densa y cierta escritura que pone en el centro el gesto poético. La escritura activa mecanismos de pensamiento, de narración, de descripción austera y minuciosa.
Friday, August 14, 2009
Carrera
Friday, August 07, 2009
Matthias Stimmberg
Wednesday, July 29, 2009
Escrito en un pliegue

Una narración ubicada bajo la zona de influencia Saer, que logra definir una voz propia.
Novela escrita en el pliegue de otra narración, en el lugar en que una historia deja un hueco, un secreto, donde se desvía y deja algo oculto se desarrolla el texto. Glaxo es una narración que viene a dar cuenta de ese punto ciego, de ese lugar plegado de otra narración.
Escrito bajo el signo de la calma y el rumor de un pueblo de provincia, con la pausa y la precisión poética necesaria para entrar en el mundo Glaxo.
Wednesday, June 24, 2009
El árbol de Libertella

En el Árbol de Saussure, Héctor Libertella construye fragmentariamente un objeto que implosiona la literatura. Raro ensayo sobre el lugar de la literatura, o del arte, en el futuro, como dice la bajada del título: una utopía. Libertella hace un relato lleno de agujeros, de escenas sobre las que vuelve para retormar ideas que se disparan en direcciones diversas para juntarse en el final en un mismo punto. Libertella propone, entre líneas, nunca de manera explicíta, una literatura que sea el eco de aquello que no sucederá. El libro es opaco, se hace ilegible porque satura de ideas, de bocetos de ideas, de epílogos de ideas de otros. El Árbol de Saussure parece ser una bomba que genera la resonancia de la próxima literatura.
Thursday, May 21, 2009
La escritura fantasma de Bellatin
Los fantasmas del masajista de Mario Bellatin es una inyección de desconcierto. La novela se abre y se dispersa, pone a prueba la resistencia de la narración y se cierra conjugando todas las líneas. Bellatin aplica con su novela breve, de una única dosis, un efecto minimalista y desestabilizador. Una novela rápida, que fluye, una novela tan suelta como obsesiva, narrada con el registro del resumen y la síntesis y con la precisión de la poesía. Los fantasmas del masajista no tiene ningún punto aparte, escrita para ser leída sin interrupciones, sin salirse de la atmosfera intima y extraña que genera el texto. Cuando termina la escritura no termina la novela porque se inicia una especie de epílogo y resumen formado con fotos que vienen no solo a repetir la historia sino también a distorsionarla poniéndole imagen a las palabras. La escritura queda concentrada en un puñado de imágenes que muestra inútil y banal la escritura anterior que solamente glosa las imágenes que conocemos solo una vez que leímos su narración. Al mismo tiempo, el montaje de escritura en una dosis tan ligera como densa y las fotos del final configuran una disposición de elementos que impostan mostrar todo y solo son un modo de ocultamiento, de escamotear un sentido último que quedó desgarbado en el proceso de escritura.
Friday, April 17, 2009
Porno
A partir de la lectura de Porno de Marcos Bertorello me interesa poder pensar dos puntos; primero el titulo, el titulo y la relación con los cuentos, si el titulo de un libro es, en definitiva, un horizonte de expectativas, si un titulo funciona al igual que funciona un nombre o si por el contrario se acerca a un rótulo. El otro punto que me interesa es pensar una definición de lo “porno” porque si consideramos que el libro de Bertorello trabaja sobre ese tema, se podría decir que pone, al menos, en crisis el término.
Los ocho cuentos parecen ser variantes de una idea inicial, como una serie que trabaja sobre los temas y las formas que se quieren cruzar. Entonces, el libro se podría agotar rápido. Tal vez “Cura” sea el cuento más logrado en cruzar las variables que atraviesan y se repiten en el libro: diálogos interrumpidos y superpuestos, montaje de niveles temporales y escenas que oscilan en el erotismo. Tío, que es el primer cuento, es el único que se aleja de esta tesis sobre la que está escrito el libro. Tío apuesta a la tensión narrativa y a lo no dicho. Maximiliano Tomas escribe en Perfil sobre el libro de cuentos de Bertorello: “en las páginas de Porno (evidentemente el malentendido lo genera el título, cerrado y concreto) hay más diálogo con el psicoanálisis, la crítica, el ámbito universitario y la tradición literaria que con la industria pornográfica.” Es cierto, por eso una de las claves de lectura del libro es el titulo. “Porno”, resulta desconcertante, en un sentido resulta incoherente. Algunos de los cuentos, incluso, parecen tener incrustadas escenas eróticas de modo casi injustificado. Así y todo, con estas escenas injustificadas que son propias del porno, el libro sigue haciendo ruido porque terminan quedando en un segundo plano, siempre se habla de otra cosa. El porno no es la excusa para hablar de nada, todo tema o especulación es buena excusa para la pornografía. Al mismo tiempo que el libro se llama “Porno” y entonces se evoca, se convoca un mundo de sentido, el titulo funciona como un rótulo y ya no un nombre porque el porno es un género y cómo tal promete un horizonte de expectativas, que no cumple. Porque, y acá está el segundo punto, el libro carece de lo “inverosímil” que define a la pornografía. Es decir, el porno es el lugar donde todo puede suceder y donde todo se va a ver y donde a todo se lo va a llamar por su nombre. El poder de las situaciones que se ven en cualquier película porno radica en que no es verosímil lo que ocurre pero nadie deja de mirar porque en el porno, más que el cualquier otro género, la anécdota no interesa. Una película porno toma cualquier elemento narrativo como mero pretexto o excusa para llegar a eso que es lo que se promete: cuerpos absolutamente desnudos, garchando sin limites. En “Porno” esto no sucede, tanto los narradores como los hábiles conversadores que discurren por todo el libro, se cuidan de no decir nada “chocante”, de “mal gusto”, no hay “malas palabras”, no corre el riesgo de desagradar que es el principal riesgo que asume el porno.
Thursday, March 26, 2009
La intemperie

Hace poco leí La Intemperie de Gabriela Massuh, un libro del que no puedo decir mucho, solo puedo hacer un intento ver todas las capas que tiene la novela: un diario que combina los niveles de vida privada y pública desde la óptica de la intimidad y desde el registro del diario personal. Novela que es un territorio liberado para incluir citas de otros, para que sea un diario de lecturas, para que sea una libreta de apuntes sobre la sociedad, ensayos a medio terminar o estado de germinación, espacio donde narrar (para exhibir y entender) las peripecias personales, un borrador de proyectos laborales, una libreta de viaje, el registro de las experiencias nuevas e inciertas y el lugar donde evocar otros tiempos.
Una novela urgente y espesa que se pregunta si se puede volver del arte vaciado y, por suerte, no responde con otra cosa que un objeto desconcertante.
Thursday, March 05, 2009
Los padres de Guebel
Thursday, February 12, 2009
Volver al futuro
El futuro no es nuestro selecciona veinte cuentos de escritores latinoamericanos nacidos en la década del setenta, la antología estuvo a cargo de Diego Trelles Paz quien además escribe el prólogo del libro que más allá de dar cuenta del contenido del mismo es una intervención crítica sobre las antologías y el campo literario de la región.
Esta nueva narrativa latinoamericana tiene como uno de los principales y más visibles rasgos, que sin llegar a ser común a los veinte cuentos aparece con frecuencia; el lugar marginal que se le adjudica a la reflexión. Son cuentos que no presentan ningún rasgo ensayístico, que no abordan ninguna especulación ni elaboración de ideas, textos como unidades que no pertenecen (o al menos intentan alejarse) de cierta noción del arte conceptual. No es que los cuentos carezcan de conceptos, sino que son los hechos, las anécdotas, las que concentran y poseen, de manera casi exclusiva y simbólica, el sentido.
Otro de los rasgos que se repite es el trabajo sobre materiales del presente. Acá habría que abrir un paréntesis para decir que también son varios los textos que abordan cuestiones de un pasado no muy lejano y en el que parece haber quedado codificado y latiendo una experiencia vital que aún incide en los personajes. Volviendo al trabajo que se realiza con materiales del presente, aparecen CNN y MTV, Jack Daniel’s y Coca Cola, como marcas temporales, se trabaja sobre nombres propios conocidos como Madonna, Mercury, King, Faulkner, que delimitan y anclan el sentido. El tema de la sexualidad suele asomarse en los textos y siempre como un nudo, como una fuente de conflicto. El tema que más fuertemente atraviesa el libro es la violencia. La violencia pareciera ser para esta selección de escritores latinoamericanos el tema que preocupa y obsesiona. La violencia aparece bajo distintas formas; laboral, sexual, política, etc. Es un punto de contacto con la idea de trabajar sobre el presente, la violencia vendría a ser el eje temático sobre el que se articula y desarrolla una preocupación por el presente de cada territorio al que pertenece el autor. A esta idea de violencia se le asocia un agente; el morbo. Mirones que ante la desgracia ajena narran o son el telón de fondo de una narración.
El registro oral de los cuentos pareciera ser casi una constantes, la utilización de estas voces (que no siempre son necesarias) dan cuenta de un intento por desatar la escritura clásica, intentar astillar a ese típico (y muchas veces elegante) narrador en tercera persona y omnisciente. Al ser el registro oral el más común son los diálogos quienes pierden un poco de terreno. Esto es interesante de pensar en relación a lo siguiente: de la veintena de cuentos que tiene El futuro no es nuestro, la mayor parte está escrita bajo la línea del cuento norteamericano, que de alguna manera, pregona la idea de mostrar y no decir. Entonces acá tenemos una de las razones por las que las especulaciones de la percepción se hacen a un lado, pero al mismo tiempo la tradición del cuento norteamericano da importancia a los diálogos, muchas veces elusivos, muchas veces sin pronunciar la clave que activa al cuento, en estas versiones latinoamericanas de esa tradición lo que se modifica es el lugar del dialogo, es un recurso más pero no define la narración.
El cuento de Oliverio Coelho “Sun Woo” es uno de los puntos más altos del libro, combina narración con elaboración del lenguaje, un cuento que parece viajar de la escritura de Bolaño y ser filtrado por una prosa ajustadamente elegante y lúcida para dar como resultado este cuento donde los placeres sexuales y el extrañamiento juegan con un escritor dandy. Samanta Schweblin ejecuta un cuento en la escuela norteamericana, un cuento elusivo, preciso, dónde todo cumple una función, un cuento que traslada la intriga y la tensión del orden fantástico al del terror sin prescindir de ninguno de los dos. “Camas gemelas” de la boliviana Giovanna Rivero es otro punto alto. “Espinazo de pez” del brasilero Nazarian es otra de las narraciones que tiene, al menos, un mínimo de riesgo formal al escribir con un fraseo corto, seco, minimalista y de carga simbólica. “Hojas de afeitar” de Meruane es otro de los puntos altos, en un pliegue del edificio escolar se oculta un placer tan nuevo para las chicas como erótico. Los dos textos de escritores peruanos, Daniel Alarcón y Santiago Roncagliolo, son narraciones muy sólidas que dan cuenta de la violencia desde escrituras y enfoques totalmente distintos. En el caso de Alarcón se interrumpe el acontecer de los hechos en un momento clave para introducir una digresión que sirve de llave para volver a la historia. Roncagliolo juega con las voces, el narrador en tercera persona deja la voz dentro de una misma frase a los personajes y luego la retoma sin advertencias, sobre el final del cuento un cambio en el punto de vista aumenta la tensión. El cuento de Ariadna Vazques “Naufraga en Naxos” mezcla mitología griega con situaciones punk, es el cuento de mayor riesgo enunciativo, aunque esto no significa que sea por esa razón particularmente interesante. Por último, Slavko Zupcic (que a pesar de su nombre es uruguayo) narra sobre un personaje que intenta escribir sobre su pasado europeo y de esa manera, también, poder recuperar aquellos huecos de su historia, el personaje se convierte casi en un detective de su pasado.
Uno de los interrogantes que puede disparar El futuro no es nuestro, en cada ciudad donde sea leído, es cómo se inserta la literatura (en este caso) argentina y contemporánea en el mapa de una región mayor. En principio seria suficiente con decir que hay un puñado de escritores que mantienen una preocupación por el lenguaje y las formas que logran mantener vital a la literatura argentina. Lo cierto es que según el recorrido de textos que se haga sobre la producción nacional reciente es si se encuentran más coincidencias o menos puntos de contacto con las narraciones que el libro selecciona de los países latinoamericanos. No está mal pensar que tanto el texto de Coelho como el de Schweblin (los dos elementos argentinos de la antología) sintonizan por distintas razones con la textura general del libro. Tal vez el mayor rasgo (más allá de los recursos formales) que pone en conexión a la literatura argentina con la de
Todos los cuentos están perfectamente ejecutados y poseen una escritura sólida. La antología es pareja, aunque tiene algunos puntos altos que dejan en segundo plano al resto. Una premisa o tendencia que se podría decir a partir de la lectura de El futuro no es nuestro, es que el riesgo de la escritura por inaugurar nuevos sentidos es una apuesta al nivel temático sin asumir mayores riesgos formales. Volver al futuro significa volver a pensar el futuro, volver a poner en crisis ciertas estéticas e intentar abrir el horizonte de nuevos contenidos y, sobre todo, nuevos modos.
Friday, January 16, 2009
De lo explícito a lo explicado
La Casa de los Conejos, de Laura Alcoba, es una novela corta y sensible a la percepción de una nena hija de padres Montoneros. A partir del carácter explícito de la política la novela se configura de manera sincera y brinda sus mejores momentos a partir de tomar no con liviandad pero sí con la mirada de la narradora que recuerda su experiencia de niña.
Un puñado de anecdotas son suficientes para activar el tema de los setenta y las prácticas de Montoneros. De esta manera se da cuenta de esa mezcla de fascinación y terror que se produce en aquella nena, que entiende la razón por la que están escondidos pero eso no es suficiente.
La novela se ve opacada hacia el final porque su resolución transforma el caracter explicíto de la politíca de los setenta en una especie de denuncia y un colofón explicativo de lo sucedido que si bien se sutenta en una escritura sólida como el resto de la novela, el lugar explicativo, y hasta como una manera de saldar cuentas con el pasado, nubla el resto de la novela, sobre todo hay una modificación en el registro que hace ruido en el final de La Casa de los Conejos.
Wednesday, January 07, 2009
Tercer momento
La novela El Trabajo de Aníbal Jarkowski, es una sintesis de esta época de la lteratura argentina. Si por un lado ofrece el tematicas propias del realismo como es la noción de trabajo y desmpleo durante una crisis, por otro lado ofrece concentradas experimentaciones literarias.
El Trabajo se situa en un tercer tiempo que intenta, y en algunos pasajes lo logra, tomar situaciones sociales no para reproducirlas sino para activar en ella modos de poder pensarlas, y concentrarse en una serie de experimentaciones narrativas, algunas que solo transitan recursos ya existentes y en otros casos, como los dialogos, resolver de manera nuevas.
Martín Kohan en una crítica a la novela de Jarkowski decía que se nutre de la sensibilidad social de Boedo y la sensibilidad artistica de Florida. Es cierto, por momentos ambas sensibilidades se cruzan y a veces se opacan, pero tabién se alternan. El lenguaje austero, ceñido y un tanto frío no pierde expresividad para narrar y se mantiene en un estado enajenado.
Saturday, December 13, 2008
Frio en Alaska
En el primero de los cuatro relatos que integran el libro, y que hasta pueden dar la impresión de novela fragmentada, tiene algo de Fogwill en el sentido que incorpora precios y valores en libras, así también suma algunas marcas, gesto que se ve solo en ese primer texto y que esta bien administrado. Es el reato donde se presenta y configura al noruego Lekman, el denominador común del las cuatro partes.
Probablemente el segundo texto Solo estas sangrando sea el más interesante en su estrategia narrativa. El dispositivo por el cual se cuenta es la segunda persona del singular tu/vos. “por teléfono habla igual. Dos semana atrás te llamó, así, de la nada, y hoy es el día de la madre y vas a volver a verla después de dos años.” A partir de este rasgo crea un relato sobre la visita a la casa de la madre, donde también vive su hermana, la nueva pareja y sus hijas. Por momentos podría ser el mismo personaje que se habla así mismo, por otros alguien que trata de recordarle lo que hizo.
El tercer y cuarto relato son los más complejos, los que requieren un mayor trabajo de lectura. Están armados a través de la superposición de planos oníricos con los de la vigilia. Signados por una buena dosis de misterio y desconcierto. A propósito del último texto, la contratapa del libro dice: “Relato donde las imágenes, como en un caleidoscopio, se desarman imprevisiblemente para conformar cada vez una nueva escena”.
Frio en Alaska, es un libro que en sus cuatro relatos parece interrumpir el flujo de sentido en la vida de Lekman, cuatro momentos donde Lekman ve alterado el registro cotidiano, donde se superponen el sueño y los recuerdos con el plano real. Relatos donde el personaje sale a la calle, donde es el exterior uno de los rasgos que ponen a prueba a Lekman (ir a hacer las compras, ir al cementerio, salir a un teléfono público).





