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Thursday, December 31, 2009

No le importa

“El suplemento de fútbol tiene tal erudición que el que no sabe se queda afuera en la primera página. Sin embargo, es algo popular y uno puede hablar en esa jerga. Al suplemento de cultura siempre se le está pidiendo que hable para los que no le importa la cultura.”

Damián Tabarovsky

Sunday, August 30, 2009

Una vieja encuensta

Damián Tabarovsky

(...)Entrando en la Encuesta, hay un punto que llama la atención: es maravilloso ver a Sabato y a Borges trabajar profesionalmente para ser Sabato y Borges. De tan estereotipados terminan dando ternura. Por ejemplo, en el caso del sabio de Santos Lugares, antes de responder la primera pregunta, agrega una nota introductoria (dedicada a “SZ”, seguramente Susana Zanetti, a cargo de la dirección del proyecto) donde escribe: “Abrumado de problemas (sic), le respondo el cuestionario”. Como una caricatura de sí mismo, parece un chiste que lo primero que exprese sea su estar abrumado (a lo que se le podría agregar todos los sinónimos posibles: agobiado, atosigado, etcétera). ¡Cuánto sufrimiento! Y más adelante, ante la pregunta por cómo empezó a escribir, señala: “Como se sabe, estudié ciencias físico-matemáticas”. ¿Pero quién lo sabe? O mejor dicho, ¿quién no lo sabe? Sabato no concibe que no haya alguien que no conozca su vida (su biografía) y, como se sabe, tiene razón, todos la conocemos (en el mismo tono señala: “Mi primer libro fue publicado en 1944, cuando hice público (sic) mi alejamiento definitivo (sic) de la ciencia”). Borges es interrogado por Noemí Ulla. Aquí también el comienzo marca el tono de la entrevista. El reportaje empieza con una duda: “Borges, ¿quiere que lea todas las pregunta?” (me alarma el uso de ese “Borges”. A Cortázar, por ejemplo, nadie le decía: “Cortazar, ¿cómo escribe?”. Ese “Borges” funciona en la pregunta complaciente sólo como una mala cita al lugar común del borgeanismo). A lo que un Jorge Luis, entre dubitativo y seguro, responde: “No, no (sic). ¿Cuántas son?”. Entonces Ulla le informa: “Son nueve”. Y el maestro, aliviado, remata: “Está bien, es una cifra mágica (sic)”. Al fin y al cabo, la sacamos barata: podría haber dicho “cabalística”, pero en ese caso los números deberían ser el 3 o el 7, creo. (...)

leela completa acá

Monday, June 01, 2009

"¿Me ayudás?"

Se acuerdan cuando existía el rock argentino? Qué épocas aquellas, marcadas por algunos hitos inolvidables: el apoyo a la guerra de Malvinas, el coqueteo de varios rockeros con Viola, Charly García haciendo campaña por Angeloz y Menem, Spinetta pidiendo mano dura. Ahora hay una letra de una canción que por su hondura y contundencia bien podría ser de Calamaro o Fito Páez: “Si me ayudás,/ podemos cambiar todo lo que nos hace mal/por todo lo que nos hace bien”. Ah, perdón: me dice Guillermo Piro, sentado aquí a mi derecha, que no es una letra de rock sino una frase de una publicidad de De Narváez. Es cierto, levanto la vista y en el televisor –en todas las redacciones hay televisores– se ve un aviso del candidato empresario donde se escucha la sentencia en cuestión. ¡Qué profunda! ¡Por eso me la confundí con una canción del rock argentino! En su columna en Los Inrockuptibles (inteligente y bien escrita como de costumbre), Juan José Becerra echa una aguda mirada sobre el candidato empresario, y al comentar otro de sus eslóganes (“La seguridad se hace”) propone reemplazarlo por “Facho se nace”.

Damián Tabarovsky, acá

Friday, August 29, 2008

Detrás y debajo

encuentro apenas una diferencia entre poesía y narrativa: en las novelas las palabras van una detrás de la otra y en un poema una debajo de la otra, eso es todo.


Damián Tabarovsky

Thursday, May 22, 2008

Paréntesis



Hay en Literatura de Izquierda de Daminán tabarovsky una idea, una de las tantas ideas irreverentes expuestas en el libro, que toma a la literatura com una interrupción, un momento donde se suspende el mundo, un lugar de incapacidad; la literatura sería definitivamente literatura al resultar ineficaz, ser una puesta en paréntesis, suspender, aunque sea imposible, el sentido, y realizar un gesto autónomo. la pretensión de Tabarovsky podría encontrar algunas de sus codiciones de generación en la obra de T. Adorno, especificamente, en pensar un arte inútil para el mercado, incapaz de ser mercancia, la obra como lugar autonomo, y aquella forma en la que trabaja sus materiales hace retroceder a la sociedad.
Sin querer endilgar semejante misión, la obra de Kohan permite abordar una de estas ideas. En el primer capitulo de la primer novela de Kohan, La pérdida de Laura, ensaya un rasgo del que hará variaciones en las novelas posterioes. Kohan realiza, valiendose de modalizadores, una operación que sesga la autoridad del narrador, destruyendo el relato unìvoco. suspende, altera, frena, aclara para no afirmar, y trabaja sobre las aclaraciones de aserción para suspender la narración, introducir paréntesis, interrumpir la certeza, argumentar sobre lo incierto de los argumentos que provee. una narración que es efizas y precisa al resultar inútil e incapaz en su capacidad de construir la capa subjetiva de los hechos.

kohan introduce palabras y frases como: "incluso", "es más", "quizás", "lo digo en terminos de una conjetura", "acaso, no es improbable,", "excepto", "claro está", "en los posible, si es que era posible", "tengo la sensación, pero es solo la sensación".
Si bien no siempre el recurso de frenar la narración es para debilitar la autoridad del relato, sí es siempre para suspender, e introducir una curva, o una chicana entendiendo al texto como un autodromo, el flujo del sentido para operar sobre ese sentido, y además, no permite una lectura rápida y desatenta de la narración.
Kohan logra que el lenguaje pierda efectividad y utilidad de intrumento y sea aquello que constituye y define una personalidad de estilo y una literatura, en esta dimensión, de las que postula tabarovsky.